El duelo del hijo que imaginé

  • Nivel 2 · Participante

    #1

    Existe un duelo del que poco se habla, y es el que se vive por ese hijo que imaginaste y nunca existió.

    Antes del diagnóstico, en mi mente creé un mundo lleno de expectativas y de todas esas cosas que quería hacer con mi hijo: los juegos, las clases, los paseos, las travesuras… como lo han hecho tantas mamás.

    Y aunque un diagnóstico no es un pronóstico, sí cambió mi vida y me llevó a soltar expectativas y prepararme para algo nuevo: terapias, citas con especialistas y un mundo de información que jamás imaginé necesitar.

    Recuerdo que, a pesar de tener un diagnóstico prenatal, ese duelo llegó después… cuando empecé a vivir esos momentos que me hacían tanta ilusión y no fueron como esperaba, fueron como su condición nos lo permitía. Ahí entendí que nuestro viaje no era como lo había planeado y que aún me faltaba muchísimo por aprender como mamá.

    Y admitir esto no significa que no ame a mi hijo. Nunca había amado con tanta fuerza, pero también dolió soltar al hijo que imaginé por tanto tiempo. Y se vale. Se vale vivirlo, sentirlo y llorarlo, porque solo así se puede seguir.

    Qué curioso lo poco que se habla de esto, como si la fuerza y la valentía vinieran de cajón con el diagnóstico.

    La realidad es que toma tiempo asimilarlo, dejar ir esa parte para poder dar amor a quien está aquí.

    Enfrentar un diagnóstico no es fácil: es sentir miedo, dudas y culpa, es querer encontrar una razón a algo que muchas veces no la tiene, y que, muchas veces, ni siquiera da tiempo de asimilar porque ya toca enfrentarlo.

    Y aunque en el mundo del cuidador se habla mucho de fortaleza, amor y gratitud, y claro que hay mucho de eso… también hay cansancio. Y también merece ser nombrado.

    No hablo desde la queja, sino con la intención de recordarte que se vale sentir, que aunque a veces parezca prohibido, se vale romperse un poquito. El dolor no borra el amor.

    El día que supe que mi bebé estaba en camino, lo amé y lo agradecí. El día que recibí su diagnóstico, también. Y hoy lo amo aún más.

    Todavía siento miedo, todavía hay días llenos de dudas, y eso no me hace mala mamá, solo me hace humana. ❤️‍🩹

    12
  • AdminNivel 4 · Referente NIDO

    #2

    Hola, Galy. ❤️

    Nos ha emocionado muchísimo leerte. De verdad, gracias. Gracias por atreverte a compartir algo tan íntimo y por ponerle voz a una realidad que muchas veces se sufre en silencio.

    Es precioso y súper necesario cómo explicas que amar a tu hijo con toda el alma no quita que también duela tener que despedirte de la idea de maternidad que habías soñado. Nos parece un acto de valentía tremendo hablar de ese duelo. A veces la sociedad espera que, tras un diagnóstico, las madres se pongan la capa de superheroínas y no se la quiten nunca, sin darles permiso para estar cansadas, asustadas o simplemente tristes.

    Nos quedamos con esa gran verdad que compartes: el dolor no borra el amor. Romperse a ratos, tener miedo o sentir dudas no te hace menos fuerte ni peor mamá, solo te hace humana.

    Gracias por tu sinceridad. Estamos seguros de que tu mensaje servirá de abrazo y de gran alivio para muchas otras madres y familias que están sintiendo exactamente lo mismo y no encontraban la forma de expresarlo.

    Un abrazo inmenso de nuestra parte. 🫂✨

    5
  • Nivel 2 · Participante

    #3

    Respondiendo a Galy Perez · #1

    Existe un duelo del que poco se habla, y es el que se vive por ese hijo que imaginaste y nunca existió. Antes del diagnóstico, en mi ment...

    Gracias por abrirte de esa manera tan sincera Galy. Me he sentido muy identificado con tus palabras y me has hecho reflexionar mucho.

    Un abrazo

    3
  • Nivel 1 · Primeros pasos

    #4

    Respondiendo a Nidofamilias · #2

    Hola, Galy. ❤️ Nos ha emocionado muchísimo leerte. De verdad, gracias. Gracias por atreverte a compartir algo tan íntimo y por ponerle vo...

    Que identificada me siento! Mi hija no fué la hija que soñé pero si la deseada. Al principio luchas contra Ti misma. Sientes vergüenza de pensar y sentir lo que piensas y sientes. Te rebelas y te dices a Ti misma que quieres tu vida de antes, para al segundo darte cuenta que eso no es posible… “entierras” a un hijo cuyas expectativas eran otras para “aceptar” a un hijo con discapacidad. Dicen que el tiempo todo lo cura… no todo. La clave para seguir es la aceptación, el amor y permitir te caer para luego levantarte.

    5
  • Nivel 3 · Comunidad activa

    #5

    Respondiendo a Galy Perez · #1

    Existe un duelo del que poco se habla, y es el que se vive por ese hijo que imaginaste y nunca existió. Antes del diagnóstico, en mi ment...

    Hay mucha sinceridad en tus palabras, gracias por compartir tu historia. Te abrazo 🫂

    1
  • AdminNivel 4 · Referente NIDO

    #6

    Respondiendo a Marga · #4

    Que identificada me siento! Mi hija no fué la hija que soñé pero si la deseada. Al principio luchas contra Ti misma. Sientes vergüenza de...

    Marga, me has emocionado muchísimo. Gracias por recordarnos que la aceptación es el camino y por hablar de tus sentimientos sin filtros. Ese amor tan real que sientes por tu hija es lo que de verdad importa.

    Eres una madre increíble ❤️. Un abrazo enorme!!

    2
Para responder o reportar contenido necesitas iniciar sesión y completar tu perfil.

Participa en la conversación

Para responder a este hilo necesitas una cuenta activa.