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Mi nombre es Nicolás, tengo 31 años, soy autista y estoy diagnosticado con estrés postraumático complejo y un trastorno disociativo, que no es más que una defensa ante el dolor psicológico extremo.
También, soy estudiante de Psicología; si todo va bien, el mes que viene me graduaré, aunque para poder trabajar me hacee falta la habilitación sanitaria del máster.
Pero lo que me trae a esta comunidad no son mis conocimientos académicos en Psicología; sinceramente, la formación universitaria en esta disciplina deja mucho que desear y a continuación explicaré el por qué. Lo que me trae a esta comunidad es el sufrimiento psicológico, algo que es transversal a toda la humanidad.
Durante los 4 años que dura la carrera se nos enseña y se nos programa para tratar enfermedades y trastornos, pero no para tratar con personas, con seres humanos que sufren; el problema, para este modelo y sistema perverso basado en la enfermedad, es que las enfermedades y los trastornos, tambíen las condiciones del neurodesarollo, están inevitablemente ligadas a un ser humano, es decir, no se pueden separar.
Sabemos mucho sobre tratamientos, teorías, modelos, síntomas, trastornos, enfermedades; sabemos perfectamente los criterios diagnósticos de, por ejemplo, una depresión mayor, pero sabemos muy poco de como prevenir que aparezca. Y es que la mejor intervención en salud mental es la que no se necesita.
No se nos enseña prevención, en la depresión existen factores protectores para prevenir que se desarrolle, pero no se nos enseña porque no interesa. El adoctrinamiento y la corrupción para que trabajemos la enfermedad y la salud se necesita porque es como la industria farmacéutica, que es quien crea los manuales diagnósticos, el DSM y la CIE, se lucra económicamente de nuestra salud. Se nos necesita enfermos pero lo suficientemente funcionales para seguir produciendo para el mismo sistema que nos enferma y nos hace ir a las consultas del SNS.
Por eso, en la práctica profesional, sobre todo en el SNS, que es la representación sistémica del servicio que atiende de nuestra "salud", en el área de Salud Mental se trabaja con protocolos que tienen como objetivo reducir la sintomatología de la persona que sufre, pero sin ir a la raíz del problema.
Y es que un síntoma psicológico, como puede ser la anhedonia en la depresión (incapacidad para experimentar placer en actividades que normalmente resultan agradables), es una señal de alarma de que algo no va bien en el organismo, pero sólo es eso, la forma en la que el cuerpo tiene para decir que algo va mal y hay que solucionarlo. Por ello, quedarse en reducir el síntoma, es poner el foco en la alarma y no soluciona el problema que hace que esa alarma salte.
El síntoma es la punta del iceberg de los problemas y trastornos psicológicos, es la parte visible que supone el sufrimiento que una persona tiene, pero es sólo eso. Si se trabaja sólo en reducir los síntomas, estos van a volver a aparecer. Haciendo una analogía con la Medicina, es como tratar una herida física sólo poniendo el foco en la piel, claro que es importante, pero si no se va al centro físico de la herida esta va a remitir. En Salud Mental para lo mismo.
En el SNS los protocolos tienen como objetivos reducir síntomas y NO ir a la raíz. De ahí las malas experiencias con Psicología y Psiquiatría, y es que los psicofármacos también cumplen la función de reducir la sintomatología. Y ojo, que en muchos casos son necesarios para poder tener funcionalidad en el día a día, yo mismo consumo Paroxetina (ISRS) para poder funcionar en el día a día pero hago psicoterapia privada para poder dejar de consumirla en algún momento.
Desde que cree mi cuenta principal para divulgar sobre despersonalización Instagram fenómeno disociativo muy poco conocido pero muy frecuente, y muy ligado al trauma; comencé a ver como muchas personas relataban haber sufrido maltrato en las instituciones de la Seguridad Social de Salud, como en consultas con tu médico de Atención Primaría, en una Unidad de Salud Mental, una Consulta Externa en un Centro de Salud Mental, ni que decir en hospitalizaciones en plantas de Agudos, es decir, Psiquiatría.
Es por ello que decidí crear una cuenta secundaria, a la que estoy proporcionando más atención ahora, para denunciar las negligencias del sistema y de los profesionales que las aprovechan para abusar de la gente Instagram y una petición en change.org para juntar firmar con un alegato que podéis leer en este enlace Denuncias change.org.
Porque la Psicología ha de estar al servicio de las personas para aliviar su sufrimiento y no de unos protocolos del sistema que tiene como objetivo aliviar nuestros síntomas lo suficiente para que podamos seguir produciendo y cronificar la enfermedad/trastorno, de modo que seamos pacientes de por vida y el sistema y la farmacéutica sigan lucrándose a costa de nuestra salud.
También quiero aprovechar para comentar una triste situación que se da en la profesión de Psicología, y es que en nuestro país existen dos figuras de psicólogos reconocidos en la Ley.
Existe la figura del Psicólogo Clínico, que hace los 4 años de carrera + 4 años de residencia PIR (análoga al MIR de Medicina) y existe la figura del Psicólogo Sanitario, que hace los 4 años de carrera + 2 años de Máster en Psicología General Sanitaria.
La única diferencia significativa es que los clínicos pueden ejercer en la pública y la privada, mientras que los sanitarios sólo en el ámbito privado.
Pues bien, existe una constante denigración por parte de los psicólogos clínicos hacia los psicólogos sanitarios, considerándolos "psicólogos de segunda", alegando que su formación es superior. Yo siempre digo que al paciente le da igual la formación, lo que le importa es que el profesional tenga la capacidad de aliviar su sufrimiento.
Esto no sólo es grave para la profesión y la imagen de la Psicología, es grave porque se está intentando, y consiguiendo en muchas CCAA, incluir a los psicólogos sanitarios en Atención Primaria, de modo que; para cuestiones de salud mental, te vea un psicólogo y no un médico de familia, lo que no sólo es poner a una figura mejor preparada en salud mental sino que libera carga a los médicos para ocuparse de cuestiones puramentes físicas, un dato escalofriante es que actualmente el 90% de los psicofármacos en nuestro país los dispensan ellos y nos dan ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos con una facilidad que asusta.
Pues bueno, con el apoyo del COP (Consejo Oficial de Psicología), se ha conseguido hasta ahora incluir en 9 Comunidades Autónomas a los psicólogos sanitarios (PGS) en Atención Primaria (AP) con el objetivo de reducir la cifra de psicofármacos y aliviar la carga laboral a los médicos, psiquiátras y psicólogos clínicos.
¿El problema? muchos psicólogos clínicos se oponen a esto, ya que consideran intrusismo que sus compañeros de profesión entren en el SNS que pagamos todos para ayudar a la gente a aliviar su sufrimiento. Y es que, como os dije, existe una denigración por su parte por considerarse superiores dada su formación.
Estos pasó antiguamente cuando la Salud Mental en el SNS era competencia puramente de Psquiatría, estos protestaron ante la integración de los psicólogos ya que los consideraban inferiores. Afortunadamente, se consiguió incluirlos, hoy trabajan codo a codo y la Psicología está instaurada en el SNS. ¡La diferencia es que ahora pasa entre psicólogos!
Lo peor de todo es que, con los datos que se tienen de algunas de las 9 CCAA en las que los PGS están en AP y con los que se obtuvieron en el proyecto PsicAP, se demostró que con psicólogos en AP se consiguen los siguientes resultados:
- Mayor eficacia que el tratamiento habitual (médico de familia + psicofármacos)
- Mejoría mantenida a 12 meses
- Reducción del consumo de psicofármacos
- Menor hiperfrecuentación y mejor detección de trastornos emocionales
- Coste‑efectividad superior al tratamiento habitual (ahorro económico)
Estos son algunos datos de AP cuando se es atendido por médicos de familia:
- 49,2% de los pacientes de AP presentan probables trastornos emocionales
- Solo 20% de los casos de depresión se detectan
- Solo 30% recibe tratamiento mínimamente adecuado
- Hiperfrecuentación: 19,1 veces superior en pacientes con desórdenes emocionales
- Abuso de psicofármacos: 2,3 veces más que en Holanda y 4,2 veces más que en Bélgica
Más del 70% de las consultas en Atención Primaria en cuestiones relativas a la Salud Mental son por sintomatología depresiva, ansiosa y somatizaciones.
¿Qué se hace actualmente? Pastillas, los protocolos indican que el médico de AP tiene que recetar un tratamiento que, como hay muy pocos psicólogos, acaba siendo farmacológico.
El sistema nos programa desde las universidades pero sigue en el SNS, porque los psicólogos que trabajan allí no tienen control de rendimiento, es decir, da igual que vean a 1 o 100 pacientes al mes, da igual que lo hagan bien o mal, el sueldo fijo está segurado al fin de mes. Además de la impunidad y trabas que se nos pone a los pacientes cuando queremos denunciar una mala praxis.
Aclaro, no todos los psicólogos de la pública son así, ni todos denigran a sus compañeros sanitarios ni todos se abusan de ser funcionarios. Hay quienes se desviven por su pacientes e incluso hacen horas extras; y hay que decir algo, trabajan en una condiciones pésimas y los recursos que tienen son una basura, algo que es pura y completa responsabilidad de la Administración, es decir, de la política.
Motivo que está llevando, legítimamente y merecidamente, a los médicos de toda España a protestar para abolir una guardias de 24 horas que son inhumanas a nivel de Salud Mental y que si existen es porque son baratas económicamente.
Pero eso no quita que hay quienes si hacen ambas cuestiones y, por ello, una asociación de Psicología Sanitaria creo una petición en change.org para que los PGS puedan incorporarse a hacer el trabajo ya mencionado, de modo que se consigan los objetivos que también han sido mencionados. La petición es title
Porque son muchas las figuras que puede intregrarse al SNS: psicólogos sanitarios, terapéutas ocupacionales, logopedas, neuropsicólogos, agentes de ayuda mutua, trabajadores sociales, figuras de paciente experto...pero el corporativismo y sectarismo de muchos profesionales y asociaciones de Psicología Clínica impide que se pueda hacer, porque se oponen y pretenden acaparar toda la Salud Mental para ellos.
Mientras tanto, 11 vidas se van hoy, mañana otras 11 más y al año hacen 4.000.
Sea psicólogo o no, siempre estaré del lado del sufrimiento humano y no de una bata, de una disciplina o de un sistema. Ser crítico con tu profesión es el primer paso para ejercer desde los derechos y moral humanas.
Porque si los psicólogos no servimos para aliviar el sufrimiento de la gente, entonces no servimos para nada.
Instagram de despersonalización: @nico.despersonalización Instagram de denuncias en Salud Mental: @denuncias.saludmental